Si El Cuerpo Es Neutro, ¿Como Puedo Trascender Sus Necesidades?

Pregunta: “hola nick, estoy ahora en fase de perdonar todo, pero cuando siento molestia física o dolor físico, me identifico completamente con un cuerpo y mi miedo crece al pensar que el sufrimiento y dolor físico es lo que me puede hacer daño, pues esta claro que mientras me vea como un cuerpo; el dolor lo experimentaré,creo que ese es el mayor miedo que puedo tener, pues negar el cuerpo es una lucha imparable, no puedo negar lo que creo que soy en tiempo y espacio, así que no se que hacer, se me desmonta todo cuando el dolor físico aparece, mi paz en ese momento parece que se va, pues niego el dolor aunque a la misma vez lo estoy sintiendo. En esta enseñanza se dice que el cuerpo es neutro, pero el propio cuerpo te pide unas necesidades que solo se pueden cubrir con ilusiones y si no lo haces el dolor acecha a la vuelta de la esquina (hambre,dolor físico,fatiga) ¿se puede trascender eso? o mientras este en tiempo y espacio es lo que hay y lo que tenemos que experimentar? gracias"

Comentario: Negar el cuerpo no solo es una lucha imparable sino que es imposible. Y los que lo niegan están en un estado de negación inútil. El curso lo pone de la siguiente manera: “El cuerpo es sencillamente parte de tu experiencia en el mundo físico. Se puede exagerar el valor de sus capacidades y con frecuencia se hace. Sin embargo, es casi imposible negar su existencia en este mundo. Los que lo hacen se dedican a una forma de negación particularmente inútil.” T-V.3:8-11

Cuando dices: “En esta enseñanza se dice que el cuerpo es neutro, pero el propio cuerpo te pide unas necesidades que solo se pueden cubrir con ilusiones y si no lo haces el dolor acecha a la vuelta de la esquina (hambre,dolor físico,fatiga)...”

Sí, el cuerpo es neutro, pero el cuerpo mismo es una ilusión fabricada por la Mente. Y al hablar del cuerpo, ya estás identificada en la Mente con la creencia de que eres un cuerpo, y ahora crees que es el cuerpo el que tiene necesidades. Es un callejón sin salidas desde esta experiencia. Pero no desde la Verdad.

Por lo tanto, no se te pide que niegues el cuerpo ni sus “necesidades”, ni siquiera que niegues el dolor físico, sino que no lo interpretes, que no lo justifiques. El dolor físico es solo eso, una experiencia, como las “necesidades”, como la de tú escribir esa pregunta en un ordenador y como cualquier cosas que tenga que ver con esta experiencia física.

Lo que sucede es que dices que quieres perdonar, y el dolor lo consideras como lo único digno de ser perdonado, pero el placer lo ves como algo que quieres conservar. Perdonarlo todo es cambiar la percepción total de esta experiencia.

Cuando juzgas el dolor como “malo” estás en guerra con tu experiencia, y eso es conflicto, eso es sufrimiento. Pero si puedes aceptar que el dolor está ahí, sin hacer nada especial de ello, que el cuerpo está ahí, sin hacer nada especial de ello, que tus necesidades están ahí, sin hacer nada especial de ellas, entonces la Mente está abierta a la re-interpretación del Espíritu Santo, y eso es lo que el perdón es, una manera de percibe el mundo desde el amor y no desde el miedo.

Y como ya en la Mente sabes que no eres el cuerpo, no estás intentando hacer nada especial con él, simplemente lo atiendes como cualquier ser humano lo haría. Eso no es nada espiritual sino que sentido común.

Recuerda que el cuerpo, o para los efectos, esta experiencia física no se puede “transcender” con la mentalidad desde la cual estás formulando tu pregunta. Y eso es lo que hace que mucha gente se frustre en su búsqueda, o en su aplicación del curso. Por algo el curso nos recuerda: “Este curso te conducirá al conocimiento (lo que realmente eres), pero el conocimiento en sí está más allá del alcance de nuestro programa de estudios. Y no es necesario que tratemos de hablar de lo que por siempre ha de estar más allá de las palabras.” T-18.IX.11:1-2

Yo personalmente no intento tratar de “transcender” el cuerpo, ni “transcender” el dolor, ni “trascender” mis necesidades. Simplemente mi compartir hacia ti es, continúa eligiendo esos estados de quietud, abre tu mente a la paz en ti, y deja que tu proceso se vaya desenvolviendo naturalmente, que és lo que está ocurriendo de todos modos, solo que si lo resistes, si lo juzgas, sufres.

Esto no requiere esfuerzo ni sacrificio, sino voluntad y paciencia, que por eso se nos recuerda que: “Ahora debes aprender que sólo la paciencia infinita produce resultados inmediatos.” T-5.VI.12:1 Y esos “resultados inmediatos” es paz. Paz, aun cuando el cuerpo puede estar sintiendo dolor, aun cuando el cuerpo tenga necesidades, aun cuando el cuerpo o se haya "trascendido", que por eso se le conoce como la paz que sobrepasa todo entendimiento.

Mientras tanto, con relación al dolor físico, si hay algo que puedes hacer para aliviarlo lo haces sin hacer historia de ello, pues el ego ahora empieza a ser tu consejero espiritual y te dice, “no, quédate aquí, perdónalo, no eres un cuerpo, permite que la mente lo cure, transciende el dolor..”

Simplemente, continúa observando como interpretas cada experiencia como “mala” o “buena”, como “espiritual” o “no espiritual”, etc., y deja a un lado todas esas etiquetas y confía en tu proceso. Por algo se nos recuerda: “Cuando de alguna manera tu paz se vea amenazada o perturbada (cuando me encuentro interpretando, juzgando), afirma lo siguiente: No conozco el significado de nada, incluido esto. No sé, por lo tanto, cómo responder a ello. No me valdré de lo que he aprendido en el pasado para que me sirva de guía ahora." T-14.XI.6:6-9

Entrégate completamente a cada momento, a cada experiencia, sin intentar utilizar ahora el perdón para llegar a algún fin, y la vida misma se va encargando de enseñarte a re-interpretar tu currículo mientras que tu única responsabilidad no es juzgar tu currículo sino que recordar una y otra vez que: “Si estás dispuesto a renunciar al papel de guardián de tu sistema de pensamiento y ofrecérmelo a mí, yo lo corregiré con gran delicadeza y te conduciré de regreso a Dios.“ T-4.I.4:7