El Enamoramiento, ¿Prisión o Liberación? por Nick Arandes

Una amistad muy preocupada me dijo, “Nick tengo miedo, siento que estoy enamorada y no se que hacer. Ese muchacho tiene esposa pero nos llevamos tan bien.”

En ese momento le compartí lo siguiente, “vamos a observar eso que llamas enamoramiento. Eso qué sientes son simplemente sentimientos, sensaciones crudas que no tienen nada que ver con lo que se le etiqueta ‘enamoramiento.’ Son simplemente sentimientos y sensaciones que en realidad carecen de significado. Por eso se nos recuerda, ‘nada de lo que veo significa nada.’ W-pI.1. La palabra ‘veo’ en esa oración se puede sustituir por la palabra ‘siento’ (nada de lo que siento significa nada), pues a final de cuentas es todo lo mismo. Lo que ‘veo’, lo que ‘siento’ son distracciones del sistema de pensamientos del ego para que mi enfoque sea siempre en la forma (experiencia física) y fuera de la Mente (lo que Realmente Soy). No obstante el ego los interpreta de esa manera porque a un nivel estás proyectando tu carencia, tu deseo de sentirte completa en esa persona. Es sólo eso.”

Luego ella me comparte, “Pero es que con esa persona siento una conexión tan fuerte, hay una atracción fuerte, siento como que con él de verdad me puedo llevar, nos entendemos.”

Le compartí que efectivamente, que esa es la historia a la que el sistema de pensamiento del ego se adhiere para justificar lo que ella estaba sintiendo. Pero lo que estaba sintiendo en realidad son sensaciones que no tienen absolutamente nada que ver con esa etiqueta que le está dando de “enamoramiento.”

En otras palabras, antes de continuar, miremos que simple es la trampa del ego para descifrar. La sensación de carencia, ese sensación de querer sentirse uno completo está escondida en el inconsciente y constantemente está buscando algo en el mundo que la haga sentir completo. Ese es el origen de toda búsqueda. Solo que primero empezamos esa búsqueda en lo físico, por eso buscamos el prestigio, el dinero, la fama, la atención, la educación, el nuevo coche, la nueva casa, todo para sentirnos completos, y obviamente como es amor lo que a final de queremos, la pareja es el símbolo perfecto para darme ese amor (ese sentirme completo) del cual yo “aparentemente” carezco. Cuando ya las cosas del mundo no nos llenan, eso es lo que nos motiva a una búsqueda interna.

Pues como no estamos conscientes de que eso es lo que está operando en nuestro inconsciente. al ver una persona (un símbolo), todas nuestras creencias y asociaciones con relación a ese símbolo se asocian con un sentir muy potente. Un sentir que no ocurre a raíz de que esa persona entre en nuestra experiencia sino que esas son las creencias aprendidas que se asocian ahora a ese símbolo que de por si no tiene ningún poder de hacernos sentir nada, que de por si es neutro y no significa nada.

Pues el ego (nuestra mentalidad aprendida), de nuevo, automáticamente justifica ese sentir con esa historia, con esa fantasía, con ese símbolo, y nos hace creer que en esa persona es lo que me hace sentir esas sensaciones. En otras palabras, esa persona es mi fuente.

Por lo tanto le compartí que no hay razón tampoco para sentirse mal ni culpable por experimentar esas sensaciones que ahora les etiqueta como enamoramiento. Sin embargo es muy importante estar consciente de que eso que siente le está ofreciendo un regalo. El regalo de ver la carencia y el deseo de sentirse completa que busca en esa persona (imagen proyecta), para que ahora pueda invitar un Nuevo Maestro (Espíritu Santo) y sanar. Por algo se nos recuerda: “El Espíritu Santo sólo te pide este pequeño favor: que cada vez que tus pensamientos se desvíen hacia una relación especial que todavía te atraiga te unas a Él en un instante santo y ahí le permitas liberarte." T-16.VI.12:2

De lo contrario, como todos nosotros cuando no estamos consciente de este trabajo, va a caer en la historia, en la fantasía que el sistema de pensamientos del ego le está vendiendo, y a raíz de esa fantasía se le va a ser muy difícil poder soltar. Por consiguiente caerá en el sufrimiento porque aunque ahora siente esos sentimientos que aparentan ser muy lindos llegará el momento que al creer que esa persona le hace sentir así, si por alguna razón esa persona no deja de corresponderle, o no se adhiere a sus expectativas de lo que esa relación "debería" proporcionarle (deseo de sentires completa) terminará experimentando dolor y sufrimiento.

Le gente no se divorcia porque son “incompatibles” la gente se divorcia porque ya ese otra persona no puede llenar el vacío que sienten y es ahí donde comienza todo el conflicto. Lo paradójico de todo es que si la gente se sintiese completa ni siquiera habría necesidad de matrimonio. Solo habría un compartir honesto de amor y comprensión. Y si se casan, no seria por necesitad ni por obligación sino que por que es un deseo genuino libre de todo especialísimo y de apego ya que su relación no los define. No existe esa programación cultural que dice, “si no tengo hijos antes de los 30, o si no tengo hijos soy un fracaso.” “si no me caso soy un fracaso”, “si no tengo pareja no soy lo suficiente…” Pero nunca consideran la posibilidad de que si no tengo apegos a nada “soy libre.

Por lo tanto lo que estaba compartiendo con mi amistad es que es completamente “normal” dentro del sistema de pensamientos del ego sentirse de esa manera, y por consiguiente es nada mas que la programación mental que se ha creído de si misma. Y como todo, todo lo que el ego ha fabricado para distraernos de la Verdad se puede ahora utilizar para retornar la menta en dirección a Ella.

Dado ese el caso, el regalo de esa experiencia es que le puede llevar a que esté ahora consciente de manera que pueda aplicar el perdón. No significa que ahora tiene que sacrificar el deseo de estar en una relación ni que tiene que ahora evitar cualquier relación, que por algo se nos recuerda: “He dicho repetidamente que el Espíritu Santo no quiere privarte de tus relaciones especiales, sino transformarlas.” T-17.2:2

Lo que sí estoy diciendo es que esté consciente del juego que el sistema de pensamiento del ego entraña, pues de lo contrario esa sensación la va a llevar a una infinita búsqueda de relaciones y lo que va a encontrar en cada una de ellas va a ser sufrimiento porque desde un estado de no sentirse completo, le proyectamos nuestra sensación de carencia a la relación. Y cuando la relación no nos completa, y eso es inevitable, entonces culpamos a la relación por nuestra sensación de carencia creyendo que la razón por la cual no nos sentimos bien es por culpa de la pareja y así se empieza a buscar esa sensación o deseo de sentirnos completos en la próxima relación.

Y de nuevo, aunque estamos hablando de una relación de pareja, este mismo perfil de relación especial aplica a todo. Si no es en la pareja donde buscamos sentirnos completos para llenar ese vacío lo buscamos en los hijos, en el alcohol, en el sexo, en la comida, en el alcanzar metas, en el reconocimiento, en la atención, en la televisión, en los gurús, en la búsqueda “espiritual” inclusive, que como compartí anteriormente, la búsqueda espiritual comienza cuando nuestras relaciones especiales no nos llenan, cuando lo que está “fuera” no me hace sentir completo.

Volviendo el tema del enamoramiento, y continuando con lo que estaba compartiendo, si uno no está consciente de las trampas que la interpretación que el sistema de pensamientos del ego le da a todo sentir, eso termina convirtiéndose en un círculo vicioso interminable donde quedamos atraparlos en la ilusión de que algo fuera de nosotros puede completarnos. Es tan simple como eso.

Por eso es que hay que recordar como decía Eckart Tolle, que las relaciones no son para hacernos felices sino que para hacernos conscientes. Ese es el regalo que la experiencia por la que ella estaba pasando, y por la que todos pasamos en algún momento de nuestra vida ofrece. “La pregunta para ella es ¿desea aceptar el regalo o prefiere caer en la trampa del sufrimiento que el ego le vende como “enamoramiento”?

El mejor regalo que se le puede ofrecer a cualquier pareja (relación especial) es, “no te necesito.” Pues al no necesitar a nadie, liberamos a muestra pareja de la responsabilidad de hacernos sentir completos, y simultáneamente nos liberamos de necesitar algo externo que nos complete. Pues ahora no estamos “enamorados” sino que somos el enamoramiento. Y ese enamoramiento es lo que se comparte, no lo que se desea.

Y para fines prácticos, podemos sustituir la palabra enamoramiento por paz. Por lo tanto, lo que queremos compartir es nuestra paz. Y solo la experimentamos cuando dejamos a un lado toda interpretación de lo que sentimos que por eso se nos recuerda: “Nunca estoy disgustado por la razón que creo.” W-pI.5 Podemos sustituir la palabra “disgustados” por “enamorados”. Es así como se deja de “culpar” (se deja de darle poder) a las ilusiones por lo que sentimos.

¿Por qué nunca estoy disgustado (enamorado) por la razón que creo? Porque todo deseo, todo sentido de carencia se experimenta al creer que nos sentimos separado de Dios. Por lo tanto, “La única carencia que realmente necesitas corregir es tu sensación de estar separado de Dios.” T-1.VI.2:1

Pido disculpas de antemano si esta nota le quita la magia a las flores y la caja de chocolates, pero que prefieres, ¿invertir conscientemente digamos, 50 dólares en un ramo de rosas y una caja de chocolates, o gastar INCONSCIENEMENTE 50 dólares en un ramo de flores y una caja de chocolates, 5,000 dólares en una boda y 10,000 dólares en el divorcio? jejeje!

A MENOS… que la relación comience como todas relaciones comienzan, siendo una relación especial, y durante el proceso invitamos al Espíritu Santo para que así la transforme en una relación santa. Siendo ese el caso te ahorrarías $10.000 dólares en el divorcio. ;o)

Una relación santa no obstante, no garantiza que la pareja permanecerán juntos. Simplemente significa que no se le proyecta culpa inconsciente a la pareja. Si terminan juntos es simplemente porque así estaba diseñado el guión.

Si por el contrario hubiese una separación, es simplemente porque esa relación sirvió el propósito para cada uno de los integrantes de la misma y ahora cada cual tiene que continuar con su camino pues el objetivo es siempre el mismo, sanar la culpa inconsciente que no nos permite recordar lo que realmente somos.

Dado ese el caso, aunque en la forma se podría juzgar a esa relación como fracasada en el contenido la relación fue exitosa porque sirvió su único y verdadero propósito.