El Regalo Que Una Multa Me Ofreció por Nick Arandes

En Alemania cuando uno utiliza el tranvía, si se baja, con ese mismo billete, siempre y cuando no hayan pasado más de 60 minutos, uno puede retomar la trayectoria sin riesgo de multa.

El detalle no obstante es que sólo es permitido yendo en una sola dirección. Yo había regresado a la casa y iba a agarrar el tranvía para de nuevo ir al centro de la ciudad lo cual constituye ir en sentido contrario. Durante mi visita, cómo nunca había visto ningún oficial creí que en este caso podría salirme con la mía y en vez de pagar €2,30 opté por simplemente sentarme en el tranvía.

Para mi sorpresa ese día parece que los oficiales decidieron salir de sus vacaciones y la multa que termine pagando fueron €60.

Me gustaría ahora compartir el regalo que esa experiencia me ofreció. Tenía más que suficiente dinero en mi maleta y sin embargo había una parte de mí que estaba protegiéndolo. Cuando salí en el tranvía me lleve €70 pensando pues sentí que eso era suficiente y así no exceder mi presupuesto ya que estuve viajando por diferentes países de Europa. No obstante, todavía había una parte de mi que sentía un poco de inquietud y protegía constantemente el dinero en efectivo que tenía. Pero la vida siempre sabe como apoyarnos a soltar jejeje. :o)

Cuando se me presentó esa situación donde me ponen esa multa sentí una leve sensación como que se cerraba el estómago y faltaba aire. Encima de todo eso la historia de auto castigo, que es simplemente la culpa inconsciente aflorando a la superficie, se manifestaba en la historia que se hacia la mente como un mantra que decía, “¡por ahorrarte €2,60 haz votado €60!” Sin embargo había un regalo escondido que en ese momento era difícil de ver debido a que estaba abrumado por esas sensaciones.

Cuando ya la mente estaba despejada y el sentir si había desplazado a raíz de tomar consciencia de que todo ocurre en orden perfecto y de que lo que sentía no tenia nada que ver con la verdad, llegó el siguiente reconocimiento:

Como sólo hay una mente, no hay en realidad un “yo” y un “policía” y un pedazo de papel que se le conoce como “dinero” separados uno del otro. Todos siendo parte de lo mismo lo que verdaderamente ocurrió fue que una parte de la mente llamada “dinero” se transfirió a otra parte de la misma mente llamada “policía” y no hubo ningún tipo de “pérdida”, nada se “votó”.

Porque en realidad dentro de la mente que todos somos nada se puede “perder”, aunque así lo parezca. Simplemente hubo una transferencia de una parte de la mente que se percibe como individual en el tiempo y espacio a otra parte de la mente que se percibe como individual en el tiempo y espacio.

Al tomar conciencia de eso y no dejarme distraer por mi percepción de mí mismo como separado del todo, reconocí que de la misma manera que ese dinero (energía o aparente parte de la mente que se percibe como algo separado en el tiempo y espacio) es parte de mi, ese dinero sale de "mi" (La totalidad que soy) y se transfiere a otra parte de mí, solo que ésta vez conocida como “policía” (La totalidad que soy).

Eso es muy importante entender, pues de la misma manera que cuando "yo" (La totalidad que soy) necesito lo que sea para poder ser sostenido en cada momento, de alguna otra parte de "mi" (La totalidad que soy), ese recurso aparece.

Por eso es que se nos dice, “Busca primero el renio de Dios y Su justicia, y todo se te dará por añadidura," [Matéo 6:33] Es como decir: “Busca primero recordar lo que realmente eres, y las añadiduras se reconocen como parte de ti.” No hay nada que “proteger” si a final de cuentas es solo la única mente jugando el juego del escondite.

Ese ES el entendimiento de lo que es la VERDADERA abundancia. No que tenga dinero que me “pertenezca” sino que estoy unido a todo. Por lo tanto todo me pertenece mientras que simultáneamente nada me pertenece ya que no hay un "yo" separado que le "pertenecen" cosas o que no le “pertenecen”. Es paradójico, nada me pertenece porque no puedo ser dueño de una parte del todo ya que soy el todo, y todo me pertenece porque soy el todo.

Esto me recuerda una persona en Mexico que me contó sobre un empresario que tenia mucha memorabilia, objetos memorables y de valor para el publico en su restaurante, y le preguntaron, “¿no tiene usted miedo de que le roben alguno de estos objetos?” A lo cual el empresario contestó, “no, ya que de el mundo no pasa.”

En ese momento sentí como una apertura que no tenía nada que ver con dinero. Como consecuencia lo que me sentí inclinado fue a querer compartir de ese dinero que tenía ahorrado por lo cual me llevé a mi amistad a un restaurante ya que en realidad lo que necesitaba sentir era el fluir del dinero que tanto estaba protegiendo no el de guardarlo o "protegerlo."

¡¡¡OJO!!! Esto no significa que vamos ahora a vaciar nuestras cuentas bancarias y vamos a regalar o "compartir" nuestro dinero con todo el mundo para ahora dejarlo fluir y esperar que "regrese" o “crezca.”

A lo que me refiero es que cuando hay un sentir de escasez ese sentir de escasez no se arregla a raíz de lo que hagamos con el dinero sino que ese sentir es simplemente una parte de la mente que nos está indicando que hay una aparente desconexión y lo que requiere eso es darle presencia a ese sentir y tomar conciencia de que no estamos nunca desconectados de nuestra Fuente.

De lo contrario nos la pasamos toda una vida “ahorrando”, “protegiendo” el dinero, aun cuando eso no garantiza nada. Cuando tomamos conciencia de ello pueda que nos sintamos inclinados a compartir el dinero con alguien de la misma manera que simplemente nos sintamos inclinados a experimentar esa apertura sin necesariamente tener que hacer nada de ese dinero,

Sólo que en ese momento se le quita todo sentido de especialísimo y la mente una vez más se libera para recordar que su fuente de vida proviene del amor de la cual todos somos parte de y no de los símbolos con los que constantemente nos dejamos distraer de la Verdad.

Así que cuando agarramos ese pedazo de papel y decidimos dejar de valorarlo, en otras palabras dejar de endiosarlo, le quitamos todo ese poder ilusorio que le hemos dado y por consiguiente nos sentimos libres, nos sentimos abiertos, nos sentimos ABUNDANTES, sentimos otra vez la vida qué somos que no está limitada a un objeto ni a tiempo ni espacio.

Por consiguiente en ese momento se erradica la creencia en la separación, aun cuando nuestros sentidos aparentan ver diferencias. Es como decir, mis ojos ven una cosa pero mi sentir y me entendimiento profundo sabe lo que realmente soy.

Esto no necesariamente significa que ese sentido de carencia no vuelva a surgir. Mientras nos experimentemos como seres humanos todas esas sensaciones son parte de la experiencia humana. Pero si esa sensación reaparece se percibe tal y como es y no nos distrae del conocimiento de que realmente somos la totalidad y no la individualidad. Por lo cual se le permite ser sentida sin que nos distraiga de la verdad.

En mi caso yo no intenté erradicar ese sentir, simplemente lo observé permitiendo que continuará su rumbo siendo cuidadoso de no permitir dejarme distraer por las historias que la mente intentaba hacer acerca de ese sentir, acerca de esa experiencia. Y las historias seguían saliendo, por lo tanto este fue un proceso de perdón que tuve que mirar por un buen rato.

Inclusive mi amiga me comentó que había la posibilidad de ir al ayuntamiento y ver si quizás se me devolvía parte de la multa por yo simplemente ser un turista y ser mi primera vez en Alemania, y aunque contemplé esa posibilidad mi sentir me decía que lo soltara.

Quizás en otro momento desde mi paz me hubiese sentido inclinado a ir al ayuntamiento. Así que no estamos descartando el recuperar un dinero como algo “malo”. Eso es tan perfecto como soltarlo, una vez mas, siempre y cuando las cosas no se hagan para valorara las ilusiones sino que porque es parte de lo que haría sentido común en ese momento. Solo que como todo, el dinero se utiliza para fines prácticos, y en este mundo, según como colectivamente estamos de acuerdo en vivirlo, el dinero es necesario.

Uno de los ayudantes de Mahatma Gandhi dijo que se requería mucho dinero para mantener a Gandhi en su pobreza. De la misma manera que a había un proyecto que requería dinero y le preguntaron al maestro de donde iba a venir el dinero, y el respondió, “de donde quiera que este en ese momento.” Pero de nuevo, no es nuestra fuente de vida ni de “abundancia”.

Este fue un regalo inmenso porque me llevó a concientizar, no a aferrar, no a ahorrar, no ha proteger sino que a concientizar. Recordemos que desde la perspectiva del sistema de pensamientos personal (ego) en esa experiencia que tuve ocurrió una pérdida. Desde la perspectiva del sistema de pensamientos de la unidad (Espíritu Santo) simplemente nada ocurrió. Desde la perspectiva de la separación el dinero se gasta mientras que desde la perspectiva de la unidad el dinero se extiende. ¿y a quien se le extiende? a uno mismo porque sólo hay uno.

Pero ¡¡¡OJO!!! de nuevo. Otra vez hay que tener mucho cuidado. El dinero en este caso, en este relato, se está utilizando como una analogía no como un hecho. Es el reato que se utiliza para una enseñanza mas profunda. Por eso es que Jesus utilizaba analogías. Solo que sus analogías se sacaban fuera de contexto y es ahí donde ocurrida la confusión de niveles.

En otras palabras lo que se extiende constantemente no es dinero es amor. De lo contrario caemos en la trampa sutil que es la de que mientras mas doy mas recibo, y en realidad el dinero cómo es parte de lo ilusorio si creemos que al dar dinero recibimos dinero lo que estamos es reforzando en la mente la creencia en la separación ya que el dinero, como ya dije, y como cualquier cosa en este mundo forma parte de lo ilusorio.

Al poner nuestra atención "afuera" en lo que en este caso se le conoce como dinero (ilusión) y el cual se ha valorado, se nos olvida que lo único que en realidad tiene valor es el amor que somos y eso es lo que es real.

Por lo tanto El amor es algo que se comparte desde el interior y eso es lo único que se extiende. Y a esta extensión de amor, a ese compartir de amor, ya que es parte de lo que somos, unidad y no separación, en lo que aparenta ser él "exterior" puede tener la apariencia de un intercambio de dinero como en otras ocasiones sólo tiene la apariencia de un intercambio de palabras o de una mirada o de simplemente sentarnos a escuchar a un hermano. Eso es lo que en realidad se comparte, eso es lo que en realidad se extiende inspirado por el amor (unidad), no motivado por el dinero (ilusión de separación).

Eso hay que tenerlo muy claro porque si no el sistema de pensamientos de la separación en su intento de espiritualizarse intentará poner esto en práctica en la forma y por consiguiente el mensaje verdadero se perderá. Eres amor, extiende solo eso y lo que sea que necesites en cada momento se te proveerá, no como una fuente externa, sino que como un ejemplo recíproco de el amor mismo que extiendes; ¡de el amor que ya eres!

Volviendo a mi relato, cuando sentí que se me cerraba el estómago y se me iba el aire lo que sentía era miedo. Pero cuando tomé consciencia de que era simplemente una sensación de desconexión me rendí al sentir, y lo que profundamente sentí fue el deseo de compartir el dinero, y me sentí abierto, me sentí amplio, me sentí liberado.

De hecho, dinero en realidad no me falta, pero la lección ahí es que aun cuando tenemos dinero, parece que nos falta cuando lo valoramos tanto, cuando hacemos de él nuestra fuente, nuestro “dios”. Yo conozco millonarios que son muy pobres y gente humilde que son muy abundantes. En esa experiencia experimenté mi sentido de escasez, y en cuestión de unas hora mi sentido de abundancia, y el dinero no creció, inclusive, se compartió.

Permíteme hacerte la siguiente pregunta, ¿tienes lo que necesitas para este momento? La contestación, quieras aceptarla o no, tiene que ser si, de lo contrario no podrías estar vivo leyendo estas palabras, por lo tanto, ¡ERES ABUNDANTE!

Y si dices que no lo eres porque te falta algo, estás permitiendo que el miedo te haga negar tu abundancia. No es cuestión de cambiar las circunstancias sino de cambiar de perspectiva. En este momento lo tienes todo, tienes lo que necesitas, eso es abundancia. Eso te brinda paz, eso es presencia, y paradójicamente la vida misma se encarga de los detalles, no para que manifiestes tus caprichos, sino que para que recuerdes que tu fuente es la Vida, no lo que tu crees acerca de la vida ni de lo que tu eres.

Y paradójicamente, aunque esta no es la razón por la cual elegimos primero y antes que nada la paz interior, una mente tranquila es una mente inspirada, inspirada por el amor, y de la inspiración podría surgir una idea en la forma de algún tipo de negocio o intercambio que pueda resultar en terminar siendo una fuente para generar dinero.

Esto es vivir presente. En el presente sentí el vacío en aquel momento, y rendirme al presente me apoyó en aceptarlo, y recordar que no soy lo que siento, no soy lo que tengo, soy la totalidad que no puede ser definida ni por un sentir ni por un tener. ¡Que alivio!

Habiendo dicho eso, de ahora en adelante compro todos mis billetes de tren, aun cuando vaya en la misma dirección jejeje!