¿Como Hago Para Cobrar y Generar Dinero Sin Culpa?

Pregunta: “Buenas tardes Nick. Una pregunta, en estos tiempos en México se esta viviendo una crisis económica muy grave, yo tengo una farmacia y me dedico como medico, las ventas han disminuido drásticamente y los proveedores llegan a cobrar, no me molesta que ellos hagan su trabajo, pero lo que si me quita mi paz interior es que a veces no hay con que pagar y a veces ni para comer, yo no cobro la consulta ni algunos estudios que le realizo a la gente, ¿que debería hacer para que las deudas que debo pagar no me quiten esa paz interior que estoy logrando, pues llevo poco viendo tus vídeos y enseñanzas?”

Comentario: Primero que nada en este mundo de las formas hay que ser “normal”, pero conscientes. Me explico. Hay mucha culpa y confusión alrededor del dinero y la espiritualidad. Hay una frase en las escrituras que dice, Pues dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. [Lucas 20:25]

Es otra manera de decir, las cosas del mundo son las cosas del mundo y las de Dios (que no son de este mundo) son de Dios. Cuando dices por ejemplo,  yo no cobro la consulta ni algunos estudios que le realizo a la gente,…” Pues si tu no cobras por tus servicios, ¿como entonces vas a poder pagarle a tus proveedores? Eso es sentido común!

Si yo no cobro por mis charlas, no podría entonces cubrir mis gastos. Si yo no cobro por vender mis libros, no podría tampoco ordenar para enviar a mis charlas. En otras palabras, hay un rollo de culpa alrededor de todo esto que no nos permite vivir una vida normal.

En este mundo, que es del César, tiene sus reglas, las cuales son, para generar dinero hay que proveer un servicio, y los que reciben el servicio pagan por ese servicio. Sí, te puedes ganar la lotería, o alguien te puede regalar dinero o una herencia, o tus padres te lo pueden dar todo si tienen los recursos, pero para los que no tienen esos recursos, no digo que hay que sufrir ni sacrificar, pero si ese es su guión, hay que eliminar la culpa alrededor de eso para poder funcionar en este mundo.

Hubo momentos en el que regalé dinero, creyendo que era lo correcto, y terminé pagando las consecuencias, de la misma manera que en otros momentos era lo apropiado. Una vez mas, el hecho aquí es, ¿lo estas haciendo con culpa, por obligación, o porque sencillamente tienes los recursos y te sientes con deseos de compartirlos?

No se puede dar lo que no se tiene, y esa es la culpa detrás del diezmo, por ejemplo. La gente dando creyendo que “Dios” le proveerá, sin darse cuenta que su situación financiera no depende de lo que den para manipulara el universo, sino de como se sienten. Si se sienten abundantes, el mundo refleja su estado mental, y dan sin expectativas. Si no se sienten abundantes, una vez mas, el mundo refleja su estado mental. Y recuerda que la abundancia de la que estamos hablando no es dinero, sino que amor.

Los que se creen muy “espirituales” y no cobran por sus servicios ya que tienen culpa o alguna creencia alrededor de eso, son los que por lo general terminan pidiendo limosna constantemente y dependiendo de la caridad del publico.

Ahora, vamos primero que nada a compartir algo del manual de Psicoterapia de Un curso de milagros con relación al dinero y la psicoterapia como profesión, y luego vamos a ver como lidiar con esa situación de la cual hablas de una manera mas practica, sin miedo, y con presencia.

El manual de Psicoterapia de Un curso de milagros nos recuerda: “La cuestión del pago: Nadie puede pagar por la terapia, pues la sanación es de Dios y Él no pide nada. Sin embargo, es parte de Su plan que todo en este mundo sea utilizado por el Espíritu Santo para ayudar a cumplir con el plan. Aun el terapeuta avanzado tiene algunas necesidades terrenales mientras está aquí. Si necesita dinero se le dará, no como pago, sino para ayudarle a desempeñarse mejor dentro del plan. El dinero no es malo. No es nada. Pero nadie aquí puede vivir sin ilusiones, pues aún debe esforzarse por lograr que la última ilusión sea aceptada por todos en todas partes. Tiene una parte extraordinaria en este único propósito, para el cual vino. Sólo para eso permanece aquí. Y mientras permanezca, se le dará lo que necesite para quedarse." P-3.III.1:1-10

Vamos a disectar este párrafo linea por linea:

Nadie puede pagar por la terapia, pues la sanación es de Dios y Él no pide nada.
Esto es mas bien como un recordatorio de que el ego no puede sanar a nadie, que es la trampa en la que caen los egos espiritualizados, que creen que son ellos los que pueden sanar.

Sin embargo, es parte de Su plan que todo en este mundo sea utilizado por el Espíritu Santo para ayudar a cumplir con el plan.
En otras palabras, aunque la experiencia aquí es la del ego, dentro del plan para la expiación, se utilizarán todas las experiencias, relaciones interpersonales, como la que en este caso seria la relación entre “paciente” y “psicoterapeuta” para sanar. Solo que una vez mas, el psicoterapeuta no sana a nadie, sino que utiliza esa relación como contraste para permitir que el Espíritu Santo sane su mente. Es por eso que en otra sección del manual de psicoterapia nos recuerda, "Cada paciente que viene a un terapeuta le ofrece una oportunidad de sanarse a sí mismo. Por lo tanto, él (paciente) es el terapeuta. Y cada terapeuta debe aprender a sanar de cada paciente que viene a él. De esta manera, se convierte en su paciente." P-2.VII.1:7-10 Recuerda, solo hay Uno, que  es por lo que la expiación es para uno mismo. “Aceptaré la Expiación para mí mismo.” W-pI.139 Solo un ego espiritualizado se creer que puede llevar a “otros” hacia le expiación.

Aun el terapeuta avanzado tiene algunas necesidades terrenales mientras está aquí.
Aquí es donde me refiero que al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, donde la espiritualidad y el mundo físico no mezclan. Es prácticamente reconociendo que mientras tu experiencia sea la de ser un cuerpo en un mundo terrenal, tienes obviamente necesidades que se tienen que cumplir. Esto es otra manera de decir, SE NORMAL!

De  nuevo, el Curso sencillamente está corroborando que aunque nuestra realidad es de no ser de este mundo, nuestra experiencia sin embargo es la de ser de este mundo, y por lo tanto, por mas avanzados que seamos, tenemos necesidades funcionales aquí, como por ejemplo la de generar ingresos para poder vivir en esta experiencia física. Y por ende, tenemos que proveer un servicio por la cual se nos proveen recursos financieros para poder subsistir aquí.

Pero una vez mas, lo que esta cambiando ahora es el propósito que se le adjudica a nuestros servicios. Antes era el miedo lo que nos motivaba a hacer dinero, ahora es el servicio lo que nos motiva a sanar nuestra mente, y por ende, lo que necesitamos se nos provee en cada momento. Esto me recuerda la frase de las escrituras que nos recuerda, Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?” [Mateo 6:26]

Si necesita dinero se le dará, no como pago, sino para ayudarle a desempeñarse mejor dentro del plan.
Aquí sin embargo, puede tener la apariencia de que me voy a contradecir cuando digo se normal, etc. Lo que el Curso nos indica es que ni el miedo ni la culpa debe ser la razón por la que cobramos. Lo que estipula es que cada situación es única, y por ende, habrán momentos en los que se cobra y momentos en que no. Yo por ejemplo cuando doy una charla estoy claro que no es el dinero lo que me mueve a eso, de la misma manera que cuando me piden consultas personales no es el dinero lo que me motiva, sin embargo, cobro por mi tiempo, solo que si por alguna razón la persona no tiene los recursos, ni se le va a negar la entrada a mis charlas, ni tampoco se le va a negar una consulta privada.

Pero OJO! Esto no lo hago con todo el mundo. Hay quienes honestamente yo siento en ese momento que no les daría mi tiempo, pues como todo, hay quienes tomarían ventaja de las situaciones, o sencillamente no están preparados para este proceso, mas tambien tengo que reconocer que si en ese momento no puedo, o sencillamente no quiero, tengo que respetar lo que en ese momento siento.

Es ahí donde uno tiene que estar claro de no permitir que la culpa sea la que nos mueva a tomar decisiones. En tu caso, por ejemplo, si no le cobras a todo el mundo que viene porque te sientes culpable, por un lado tu no te estas dando la oportunidad de generar ingresos los cuales te ponen en una posición de culpa, miedo y de no poder  cumplir con tus proveedores, mientras que al mismo tiempo esas personas no están aprendiendo su lección, y continuarán dependiendo de ti. En ese caso, los dos están en el mismo hoyo.

Por lo tanto, en mi caso te podría decir, que haciendo el trabajo que me he sentido inclinado a hacer para mi sanación, no la de mas nadie, se me ha proveído todo el dinero que he necesitado para continuar mi propia sanación, que aunque es personal, como ves, tiene la apariencia de que estoy también ayudando a “otros.” ¿No es eso lo que aparento hacer mientras comparto esto contigo? Solo que estoy bien consciente de que no hay un “tu” que necesite oír esto, sino que estas son las palabras que me recuerdo a mi mismo, ya que una ves mas, es solo una mente la que se tiene que sanar.

El dinero no es malo. No es nada. Pero nadie aquí puede vivir sin ilusiones, pues aún debe esforzarse por lograr que la última ilusión sea aceptada por todos en todas partes.
Aquí lo que el Curso nos recuerda es de no juzgar lo que es del César ni como malo ni como bueno, sino que reconocer que esta es nuestra experiencia, y sencillamente es un recurso, que aunque ilusorio, es con lo que estamos trabajando. Solo que no permitiremos que la culpa distorsione el propósito del dinero de manera que podamos funcionar en este mundo físico mientras el Espíritu Santo hace Su trabajo. Y como nuestra experiencia es la de ser seres humanos en un mundo físico, tendremos que vivir con las ilusiones como la de comer, abrigarnos en el invierno, tener un techo, etc. Mientras se nos provee por lo que necesitamos, continuamos nuestra practica, en otras palabras, perdonando, hasta que la ultima ilusión sea aceptada por todos en todas partes, que es otra manera de decir, hasta que nuestra mente acepte la expiación completamente, donde no hay juicio en contra de nada ni nadie por nuestra parte.

Tiene una parte extraordinaria en este único propósito, para el cual vino. Sólo para eso permanece aquí. Y mientras permanezca, se le dará lo que necesite para quedarse.
Esto es mas bien como un recordatorio de que tu único propósito es la expiación, y no tratar de adornar este mundo con mas ilusiones. Por lo tanto, las interacciones interpersonales te brindan una gran oportunidad para sanar toda culpa y miedo que se encuentran en lo mas profundo del subconsciente, y mientras estés haciendo tu trabajo del perdón, todo lo que necesites se te proveerá.

Esta es la parte donde personas tienen la tendencia de creer que todo se te proveerá para que tengas mas ilusiones, que es cuando mezclan la espiritualidad con el verdadero trabajo de Dios. Dios no le interesa lo que hagas ni lo que tengas en el mundo, solo le interesa que Su Único Hijo regrese a casa. En otras palabras, que se una al Padre, pues como nos recuerda el curso, "Dios no está dispuesto a que Su Hijo se sienta satisfecho con nada que no sea la totalidad. Pues Él no se siente satisfecho sin Su Hijo y Su Hijo no puede sentirse satisfecho con menos de lo que Su Padre le dio." T-15.III.4:10-11

Pues cobra si tienes que cobrar y no cobres si no te sientes inclinado a cobrar. Pero antes de tomar esa decisión, mira hacia el interior para asegurarte que no es la culpa la que te este motivando a tomar esa decisión. Y con relación a la economía en México, recuerda que todo es un pensamiento, y por ende, la crisis económica esta en tu mente. No trates de arreglar la “crisis económica”, sino que utiliza esa “crisis” para perdonar la creencia que haberte separado de Dios, y tu percepción cambiará. De ahí en adelante, lo que suceda como resultado de ese cambio de percepción será lo mas apropiado para ti. Pues el trabajo no tiene nada que ver con la crisis, sino que con tu relación con Dios, que es lo que últimamente llenará tu mente de paz, dejando a un lado la crisis como distracción. Y desde ese estado de paz, sin culpa, no te sorprendas si tu mundo empieza a reflejar tu estado mental de apoyo y recursos. Siempre recuerda, "La única carencia que realmente necesitas corregir es tu sensación de estar separado de Dios." T-1.VI.2:1