Después De Haber Practicado Una Meditación Guiada Mi Vida Cambio, Pero Retornó el Problema, ¿Que Fue Lo Que Hice Mal?

Pregunta: "Hola Nick, cómo te encuentras? Te cuento hace un tiempo llego un Curso de Milagros a mi vida, comencé a practicarlo y de a poco lo voy incorporando, para resumir un poco... la relación con mi familia fue cambiando a medida que yo iba practicándolo, con mi esposa ya no discutíamos, mi hijo que está haciendo un tratamiento psicológico comenzó a mejorar, pero el tema es que mi situación económica comenzó a tambalear, entonces en determinado momento encontré una meditación guiada la cual proponía una serie de 42 días continuos para lograr una mejoría en todos los ámbitos, me dije, pues que puedo perder y la comencé a hacer, a los dos días de estarla haciendo conseguí dos trabajos mas de los que tengo y a la semana cobré un dinero para poder comenzar arreglar mi casa.

Pero te cuento que después de meses de no discutir con mi esposa la relación se volvió tensa y mi hijo tuvo una vez mas una crisis nerviosa, pues entonces mas que rápido dejé la meditación y decidí comenzar con el curso desde un principio.

Quiero aclarar que nunca lo dejé, hacia las dos cosas simultáneamente, ahora bien quizá tu me puedas aclarar que es lo que sucedió acá, si bien la meditación propone y habla lo mismo que el curso, la meditación en si no es nada, es un símbolo nada mas como dices tu, pero quiero aclararme si quizá fui yo que cambié mi intención sin darme cuenta por decirlo de alguna manera y como es que puede tener un efecto tan rápido en el mundo exterior o quizá sea paranoia mía nada mas, perdona si me extendí demasiado, pero traté de resumirlo lo mas posible, te leo siempre, gracias por estar y que Dios te bendiga amigo."

Comentario: Lo que sucede es que tienes una confusión de niveles. El curso es simplemente para dejar este mundo a un lado, no obstante, esa meditación es para mantener el mundo vigente en tu mente. La razón por la que te experimentas tu en un mundo es porque sientes culpa. Sin culpa no habría mundo. Si no hubiese miedo en tu mente, la separación, o mejor dicho, la creencia en la separación no hubiese tenido lugar y estarías donde siempre has estado: "En Dios estás en tu hogar, soñando con el exilio, pero siendo perfectamente capaz de despertar a la realidad:" T-10.I.2:1 

Hay una frase en las escrituras que dice: "Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios." [Marcos 12:17] Es otra manera de decir que al mundo lo que es del mundo y a la Verdad lo que es de la Verdad. O si estuvieses en tu casa en Francia soñando, al sueño lo que es del sueño y a Francia lo que es de Francia. Utilizando tu mismo ejemplo, al Cesar (tus meditaciones para cambiar algo el el "mundo") lo que es del Cesar, y a Dios (tu enfoque en tu interior y no en tus ilusiones) lo que es de Dios.

¿Ves la diferencia? Ahora, la razón por la que tu meditación aparentó funcionar por un momento, y luego retornaste a tu estado original es por lo siguiente. Primero que nada el objetivo del sistema de pensamientos del ego es mantener tu atención en las ilusiones, y lo hace a través de los placeres y los dolores. Por un lado te da y por el otro te quita. Por lo tanto su mantra es, “Busca, pero no halles” T-12.IV.1:4 .

Por un lado se "arregla" la situación con tu esposa, con tu hijo, con el dinero, solo para que vuelva el drama a ocurrir, pues recuerda que este "mundo" es el mundo de la dualidad y lo que sube tiene que bajar. Y detrás de todo placer hay un dolor y así sucesivamente. "El pecado (que es otra manera de llamar el mundo de las ilusiones, nuestra experiencia física) oscila entre el dolor y el placer, y de nuevo al dolor. Pues cualquiera de esos testigos es el mismo, y solo tienen un mensaje: ‘Te encuentras dentro de este cuerpo, y se te puede hacer daño. También puedes tener placer, pero el costo de este es el dolor’. A estos testigos se unen muchos más. Cada uno de ellos parece diferente porque tiene un nombre distinto, y así, parece responder a un sonido diferente. A excepción de esto, los testigos del pecado son todos iguales. Llámale dolor al placer, y dolerá. Llámale placer al dolor, y no sentirás el dolor que se oculta tras el placer. Los testigos del pecado no hacen sino cambiar de un término a otro, según uno de ellos ocupa el primer plano y el otro retrocede al segundo”. T-27.VI.2:1-9

Así que si no tienes eso claro, te la vas a pasar toda tu vida buscando "varitas mágicas" como meditaciones de 42 días para cambiar algo en tu mundo, y así sucesivamente, hasta que llegue el momento en el que dejarás todo eso a un lado, y entonces vas a abrirte a la Verdad, que es ahí donde radica tu paz interna, no en tus ilusiones ni en tu deseo de "cambiarlas" sino que en tu deseo de recordar lo Qué realmente Eres. Y peor aun, vas a creer que algunas de esas cosas tienen que ver con Un Curso de Milagros.

Ahora, ¿quieres de verdad permitir que el Espíritu Santo se encargue de sanar tu mente? Entonces, "Busca primero el renio de Dios y Su justicia, y todo se te dará por añadidura," [Matthew 6:33] 

Sin embargo, el curso la lleva un poco mas allá cuando nos recuerda, "En vez de "Busca primero el Reino de los Cielos" di: 'Que tu voluntad sea antes que nada alcanzar el Reino de los Cielos' y habrás dicho: 'Sé lo que soy y acepto mi herencia'." T-3.VI.6:8 Pues tu eres el Reino.

Desde ese espacio, tu vida INTERNA cambiará, y lidiaras con tus ilusiones desde ese espacio, donde ya no te sientes afectado por ellas, pues el único problema que tienes es que se te ha olvidado Quien eres! Por lo tanto, tu problema no es ni financiero, ni de familia, es un problema de identidad.

Por algo se nos recuerda: "Es fácil entender las razones por las que no le pides al Espíritu Santo que resuelva todos tus problemas por ti. Para Él no es más difícil resolver unos que otros. Todos los problemas son iguales para Él, puesto que cada uno se resuelve de la misma manera y con el mismo enfoque. Los aspectos que necesitan solución no cambian, sea cual sea la forma que el problema parezca adoptar. Un problema puede manifestarse de muchas maneras, y lo hará mientras el problema persista. De nada sirve intentar resolverlo de una manera especial. Se presentará una y otra vez hasta que haya sido resuelto definitivamente y ya no vuelva a surgir en ninguna forma. Sólo entonces te habrás liberado de él." T-26.II.1:1-8